El precio medio del servicio de inspección de butano es de 65 euros. Este valor puede oscilar entre 47 y 80 euros dependiendo de la ubicación geográfica de la instalación, la empresa contratada, posibles defectos u otras variables.
El uso y mantenimiento de las instalaciones de gas butano está regulado por el RD 1085/1995 y el RD 919/2006, por el que se aprueba el Reglamento Técnico para la Distribución y Aprovechamiento de Combustibles Gaseosos y sus instrucciones técnicas complementarias ICG 01 a 11.
Esta normativa nos dice que las instalaciones de gas butano que se utilicen en viviendas o locales deben someterse a una auditoría obligatoria cada cinco años. Pero dicha inspección no es obligatoria en aquellas instalaciones que utilicen un cilindro de capacidad inferior a 15 kg conectado a un tubo flexible o directamente conectado a un dispositivo móvil de gas.
Este reglamento también establece que sólo las empresas y profesionales autorizados por cada comunidad autónoma pueden auditar las instalaciones de gas butano y expedir el correspondiente certificado.
Sin embargo, los precios de estos servicios no están regulados. Cada empresa puede fijar el precio que quiere para realizar esta revisión. Es el usuario (generalmente el propietario del inmueble) quien debe contactar con la empresa instaladora y hacerse cargo de los costes.
Localización geográfica
El área geográfica de la propiedad puede afectar el precio del servicio. Ya sea por razones de mayor demanda de expertos y escasa oferta, por ser un lugar aislado o inaccesible, o por ser un lugar con una población de mayor o menor poder adquisitivo.
empresa contratada
Como decíamos, el precio de los servicios de inspección de gas butano se determina libremente. Cualquier empresa o profesional autónomo autorizado por la Comunidad Autónoma e identificado con una tarjeta puede facturar gas butano.
Tipo de servicio
Las inspecciones de gas butano pueden ser anuales o cada cinco años. Las revisiones anuales no son obligatorias por ley, pero muchas empresas instaladoras las ofrecen como servicios preventivos y de mantenimiento para detectar posibles incidencias con antelación. Estas revisiones suelen ser menos costosas y pueden ser muy útiles. Sin embargo, no son exhaustivos ni siempre válidos para cumplir con los requisitos de la ley.
Por otro lado, la auditoría oficial obligatoria cada 5 años cubre toda la construcción que abastece de gas desde la bombona al inmueble. Normalmente, la empresa que realizó la última auditoría envía una carta al cliente con suficiente antelación recordándole que debe pasar la auditoría y especificando el número de técnicos. También puede utilizar el teléfono de contacto con el cliente para programar una fecha de visita de su técnico autorizado.
Con este tipo de auditoría se comprueba el estado de la instalación, su conservación, la buena combustión del aparato y la correcta evacuación de los gases de combustión. Cuando la inspección arroja un resultado satisfactorio, la empresa debe emitir un Certificado de Inspección, el cual deberá conservarse durante el período de vigencia. Una pegatina cerca de la instalación acreditará la fecha de revisión.
posibles fallos de funcionamiento
Cuando se descubren fallas o anomalías durante la inspección, se suele cobrar aparte su corrección, si es que pueden subsanarse en ese momento. Este es un caso de reemplazo de llantas o tubos flexibles caducados, un regulador dañado, etc.
En caso de que el defecto no pueda ser subsanado al mismo tiempo, el instalador deberá emitir un Informe de Anomalía, que deberá ser reparado en un plazo de 15 días.
Modalidades de empleo
Se puede contratar una inspección de gas butano por un único servicio o por tiempo indefinido (siempre que el cliente lo desee), para futuras revisiones, a través de un contrato de servicio.
El servicio lo pueden realizar las empresas distribuidoras de gas butano (Repsol o Cepsa), o cualquier otra empresa o profesional autorizado.
Es recomendable comparar entre varios presupuestos, cuidando desglosar los detalles de la inspección, incluido el precio de los elementos de empotrar que suelen cambiar en la inspección oficial, así como las transferencias e indicaciones de otros posibles añadidos y forma de pago. .






