Gestionar la visibilidad de una empresa no es una tarea fácil. En este sentido, los escaparates pueden ayudar a llamar la atención de los transeúntes. Además de la estrategia de visual merchandising aplicada al escaparate, hay un aspecto mucho más básico al que prestar atención: la limpieza.
El precio medio de un servicio de limpieza de cristales es de 30 euros. Según el tipo de suciedad y el tamaño del cristal, este valor puede variar entre los 15 y los 200 euros.
Ventajas de contratar un servicio profesional
Los escaparates, gracias a la entrada de luz natural, ofrecen un ambiente interior cálido que suele favorecer la apreciación de los colores en los objetos. Al mismo tiempo, el orden en el local ayuda a transmitir una sensación de seguridad y confianza a los clientes, creando una mejor impresión general.
Los profesionales de la limpieza conocen los procedimientos necesarios para eliminar todo tipo de sustancias del vidrio y utilizan productos, herramientas y accesorios que aseguran un acabado perfecto y un proceso fluido.
tipos de suciedad
Dependiendo de la situación en las vitrinas, los cristales están expuestos a diversos agentes. Por un lado, mientras están al aire libre, pueden ensuciarse con polvo, contaminación o lluvia. Otras veces, las propias personas, accidental o intencionadamente, participan en la aparición de manchas, grafitis o suciedad de mayor o menor tamaño.
suciedad sólida
Este tipo de suciedad se produce principalmente por residuos endurecidos tras un tiempo de mantenimiento insuficiente o tras reformas u obras. Su eliminación requiere raspado y limpieza con productos más fuertes, por lo que lleva más tiempo que el mantenimiento.
suciedad liquida
Dado que es el más fácil de limpiar, también es el más común. El aceite solo en las manos o los derrames de líquidos como el café o la comida en general son la fuente de la mayoría de las manchas en las ventanas, junto con la suciedad de la calle y del medio ambiente. Solo requiere aplicación de agua y jabón con un cepillo y remoción con una guía con labios de goma.
actos de vandalismo
Para eliminar graffitis o manchas de pintura propias del vandalismo, en primer lugar, es necesario identificar el tipo de sustancia con la que se ha realizado. Algunas sustancias son más resistentes que otras, por lo que en ocasiones es necesario recurrir a productos que supongan un deterioro del vidrio.
En los casos más sencillos, bastará con aplicar el disolvente y retirar con una rasqueta o espátula. Por otro lado, en aquellos casos en los que exista una adherencia superior, será necesario recurrir al micropulido, proceso que suelen realizar vidrieros profesionales, ya que utiliza máquinas especializadas y productos muy específicos, como el ácido fluorhídrico. Cuando este tipo de actuaciones son frecuentes, existe la posibilidad de instalar láminas protectoras.
Recursos materiales
Los servicios de limpieza profesional cuentan con un amplio equipamiento que incluye la capacidad de aspirar, aplicar agua a presión u osmótica, potentes herramientas, etc.
Además, utilizan productos especializados para vidrio y mobiliario urbano como disolventes o limpiacristales antivaho y antihuellas que cuidan el estado del cristal a largo plazo.
Contratación
El mantenimiento continuo puede significar ahorros de hasta un 30%. Por ello, las empresas o autónomos suelen ofrecer precios ventajosos en planes mensuales de servicios continuados que incluyen un número determinado de servicios.
A veces, la limpieza de ventanas se puede combinar con otras necesidades de limpieza de ventanas. También puede ocurrir que los trabajos deban realizarse a cierta altura, lo que es especialmente el caso de las tiendas de varias plantas cuya fachada está completamente cubierta de vidrio. Así, la altura y los mecanismos de seguridad necesarios en determinados casos supondrán un incremento del precio del servicio.






